El quiosco de golosinas
El quiosco de golosinas de nuestra infancia era un local comercial de poco espacio en el que se vendía todo tipo de golosinas y dulces (chocolates, chocolatinas, caramelos, pastillas, helados de palito, chicles), gaseosas, juegos, cigarrillos, galletitas, álbumes de figuritas, fósforos, encendedores, etc.
El quiosco golosinas de Vezdemarbán. En este local podías encontrar todo tipo de chuches a la venta. Además, podíamos encontrar el mas amplio surtido de frutos secos, cuentos y juguetes de una peseta, también conocidos como “baratijas”, han formado parte de nuestra historia personal.
Estoy seguro que alguno de vosotros recordáis con nostalgia alguno de aquellas chuches que marcaron nuestra infancia.
Perdona que te recuerde.
Otro de los servicios que ofrecía el quiosco de golosinas y que marco historia, fue la venta de tabaco suelto para todos aquellos que empezaban a fumar y andaban mal de dinero, comprar uno o dos cigarrillos era casi una bendición. ¡Por favor me das dos Sombra sueltos!

En el quiosco golosinas de Vezdemarbán también se ofrecían otros servicios: como el cambio de tebeos o novelas. Por un módico precio podíamos cambiar los tebeos que ya habían leído otros. Lo mismo ocurría con las novelas más leídas del Oeste: TEXAS, BISONTE, KANSAS, BÚFALO, EL COYOTE, EL ZORRO, EL LLANERO SOLITARIO, etc. También vendían: Cromos, Soldaditos recortables, Casitas recortables, Mariquitinas recortables….
Las chicas podían hacer lo mismo con las populares “fotonovelas”. Por esos mismos años se ponía a la venta también unas novelitas radiofónicas que costaban una peseta, éstas obtuvieron mucho éxito, narraban la historia que transmitía la radio todos los días a las cuatro de la tarde; momentos que compartían la mayoría de las vecinas del barrio sentadas alrededor de la radio donde surgían posteriormente diversos comentarios sobre lo ocurrido. Recuerdo algunos títulos: LUCECITA, AMA ROSA, ETC. Muchos recuerdos de nuestra infancia y de la adolescencia.
En el pueblo aunque de forma más discreta y sin venta de algunos de los productos mencionados anteriormente, también hemos tenido algunas tiendas de chuches, establecimientos que han pasado a formar parte de nuestra memoria colectiva: la tienda de la “Pelona” que estuvo ubicado en la calle mesones, la tienda de “La Trapi” en la calle San Miguel (al lado del cine Ramos); el bar Socorro que disponía de un espacio exclusivo para venta de bolsas de chuches, gominolas, frutos secos, helados, etc; que también estuvo ubicado en la calle los Mesones ; todos ellos sin quererlo han pasado a formar parte de una entrañable red de recuerdos para todos aquellos que fuimos niños en las décadas de los 60, 70 y 80.

Cosas que se vendían en quioscos.
Los niños de las décadas de los 60, 70 y 80 seguro que os acordáis de los chicles, las canicas, los santos, las peonzas y los cromos. Si queréis recordar aquellos juguetes y baratijas que se vendían en los quioscos de aquellos años, echar un vistazo a estos álbumes.


